Atravesar un duelo requiere comprensión, paciencia y acompañamiento, pero también implica asumir la responsabilidad personal de enfrentar la pérdida. Así lo afirmó el tanatólogo y psicoterapeuta Óscar Aldana Torres, al reflexionar sobre los límites entre el autocuidado durante el sufrimiento y las conductas que pueden afectar a quienes rodean a una persona en duelo.
Durante una entrevista con Yolanda Godínez, para Revista Más Sana, el especialista explicó que quienes enfrentan una pérdida necesitan espacios para llorar, expresar sus emociones y adaptarse a una nueva realidad. Sin embargo, aclaró que el dolor no debe convertirse en una justificación permanente para maltratar a otras personas, descuidarse o evadir las responsabilidades cotidianas.
Aldana Torres subrayó que cada persona tiene su propio ritmo para procesar una pérdida y que la familia, la pareja, las amistades y los compañeros de trabajo pueden contribuir con comprensión y contención. No obstante, precisó que el acompañamiento no significa que los demás deban hacerse cargo del proceso emocional de quien está sufriendo.
El especialista definió esta responsabilidad como capacidad de agencia: reconocer la propia pérdida y participar activamente en su afrontamiento, en lugar de esperar que otras personas resuelvan el dolor. Esto no significa reprimir las emociones ni exigir una recuperación inmediata, sino identificar las propias necesidades y buscar herramientas para avanzar.
En ese sentido, Aldana Torres planteó que el duelo requiere tanto compasión como compromiso personal. Pedir ayuda, aceptar el acompañamiento y reconocer los propios límites puede contribuir a transitar la pérdida sin convertir el sufrimiento en una fuente adicional de daño para uno mismo o para los demás.
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