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Acercarme a papá

Papá: tu vives en mí, cada una de las células de mi cuerpo tiene algo de ti y algo de mamá. Si los tengo a los dos estoy completo.

VIOLETA RAMÍREZ / Tarotista, tetha healer y terapista floral

Cada vez se espera más de la labor de los padres en la crianza de los hijos, que participen activamente en la atención y el cuidado físico y emocional, para que su presencia no se limite sólo a la manutención.

Socialmente tenemos la creencia de que sólo si papá se involucra tanto como mamá, el hijo tendrá lo mejor y todo lo que necesita, pero debemos admitir que esa idea es utópica y está fuera de realidad.

La realidad es que a la naturaleza masculina le es más complicado, aunque no imposible o negado, la vinculación emocional, y su manera de cuidar a la familia es a través de proveer.

Happy father and son watching television while eating pop corn

 

Es así como traducimos el papel de papá en nuestras vidas: él representa la seguridad con la que me desenvuelvo en el entorno, mi capacidad de solución de problemas y la manera en la que percibo la realidad.

Pero… ¿qué pasa cuando la imagen que yo tengo de mi padre es muy débil, pequeña o incluso nula?

El primer vínculo, y por lo tanto nuestras primeras lealtades, es con mamá; por lo tanto, yo veo a mi padre a través de los ojos de mi madre, yo construyo durante mis primeros años de infancia la imagen de él a través de las etiquetas con que lo describe, enalteciéndolo o nulificándolo.

heart shape shoestring

Pero cuando soy adulto, puedo decidir qué tipo de relación quiero tener con él, construirla y quitarle todas esas etiquetas, prejuicios y expectativas que me impiden acercarme y vincularme.

Esto puede suceder sin importar si él está presente físicamente en mi vida o no, ya que la percepción que yo tengo de mi padre está bien dentro de mí, pues él habita en mi corazón y mis pensamientos.

Cómo mejorar la relación con mi papá

  1. Ve a tu papá a través de tus propios ojos. Lejos de juicios e historias, quita las etiquetas de grandeza o mediocridad y observa que es un ser humano que, como tú, tomó las decisiones que creyó adecuadas en cada momento de su vida.
  2. Separa tu historia como hijo de la historia de pareja de tus padres. Cada pareja es distinta, cada familia es distinta y este punto puede ser muy complejo, por lo que te recomendaría hacerlo a través de un proceso terapéuticohappy child have fun with dad with shaving foam in the bathroom.
  3. Renuncia a un papá de comercial. Son muy pocas las personas que cuentan haber tenido un papá increíble, de campamento, pesca, viajes, permisos, juegos y complicidad, porque a la naturaleza masculina le es más complejo establecer vínculos emocionales. Y no es un pecado trabajar para mantener, como tampoco lo es llegar sólo a regañar o poner orden.
  4. Renuncia a santificar a alguno de tus padres por encima del otro. Esto no es una competencia de saber quién lo hizo “mejor” que el otro; se trata de que tú puedas tener una buena relación con ambos, y para ello tienes que verlos por igual.

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