Sin categoría

La depresión femenina después de los 35: los cambios hormonales, las pérdidas y el reto de reencontrarse

Los cambios hormonales, las transformaciones familiares y las pérdidas personales pueden convertirse en desafíos emocionales para muchas mujeres después de los 35 años. Aunque cada experiencia es distinta, reconocer las señales de malestar y buscar apoyo oportuno puede marcar una diferencia en su bienestar.

Durante una entrevista con Erika Rivero para Revista Más Sana, la terapeuta holística Adriana Morales abordó algunos de los factores que pueden influir en la salud emocional femenina, particularmente durante etapas de transición como la perimenopausia, la menopausia o la salida de los hijos del hogar.

Morales explicó que los cambios no se limitan al ámbito físico. También pueden coincidir con separaciones de pareja, pérdidas laborales, modificaciones en la dinámica familiar y la sensación de haber dedicado gran parte de la vida a cuidar de los demás, dejando en segundo plano las propias necesidades.

Uno de los escenarios mencionados fue el llamado síndrome del nido vacío, que puede aparecer cuando los hijos comienzan una vida independiente. Para algunas mujeres, este momento representa una oportunidad de transformación; para otras, puede generar tristeza, incertidumbre o preguntas sobre su identidad y sus próximos objetivos.

La especialista también señaló que muchas mujeres acumulan responsabilidades durante años y postergan sus intereses personales. Cuando las circunstancias cambian, pueden experimentar una sensación de vacío o preguntarse qué desean hacer con su vida más allá de los papeles que han desempeñado como madres, parejas, trabajadoras o cuidadoras.

Frente a estos desafíos, recomendó recuperar espacios personales, reconocer las emociones, fortalecer las redes de apoyo y reflexionar sobre las nuevas metas. Sin embargo, es importante distinguir entre la tristeza asociada con una transición y la depresión clínica, que puede requerir atención especializada.

La depresión no es una falta de voluntad ni debe interpretarse únicamente como una lección personal. Si la tristeza persistente, la pérdida de interés, los cambios en el sueño o el apetito, la fatiga o las dificultades para realizar actividades cotidianas se mantienen, es importante acudir con un profesional de la salud mental. Los cambios hormonales también pueden ameritar una valoración médica.

Reencontrarse después de los 35 años no significa empezar desde cero, sino reconocer las necesidades propias y construir una nueva etapa con acompañamiento, herramientas adecuadas y atención integral a la salud física y emocional.

Categorías:Sin categoría

Etiquetado como:,

Deja una respuesta