Sin categoría

Una silla vacía en Navidad

Una silla vacía en Navidad

Cristina Guiza / TANATÓLOGA – VALLE DE LOS ÁNGELES

18

Vienen Navidad, Año Nuevo, cumpleaños, aniversarios, y días especiales… fechas difíciles para quien ha perdido un ser querido, sobre todo cuando se trata del primer año. Los recuerdos se hacen presentes. “¿Te acuerdas? El año pasado estaba con nosotros”. Se remueven muchos sentimientos y predominan el dolor, la tristeza, la sensación de vacío e incluso la culpa.

Las emociones arriba mencionadas son absolutamente comprensibles en esta situación, aun cuando en meses anteriores el familiar se haya sentido mejor, y es que el duelo no es una línea continua de mejora: tiene picos altos en los que la persona se sentirá mejor, y otros en los que estará muy triste, sobre todo en fechas simbólicas y momentos importantes. La familia, los amigos y otras personas insistirán en que ya es tiempo de superar el dolor. “Ya no llores”, te piden… pero tú sigues sintiéndote triste.

Y es que el soltar, dejar ir, desprenderse de alguien no es nada fácil. Hay una historia, amor y apego, y superar la separación puede tomar más tiempo de lo que tú mismo esperas. Por lo tanto, te recomiendo que en la noche de Navidad o en cualquier otra festividad, dirijas de forma abierta unas palabras en memoria de la persona que no está, abrazándola desde el amor.

No te sientas culpable por disfrutar con tu familia y amigos, porque a todos se nos ha regalado un tiempo en este mundo y debemos aprovecharlo mientras dure, rompiendo las cadenas que nos atan al dolor, a la tristeza y al sufrimiento. Debemos optar por ver y sentir lo que hay del otro lado de la balanza: el recuerdo que vivirá en ti por siempre, tu familia, hijos y amigos que siguen aquí contigo…

No olvides que, aún con la pérdida a cuesta, tienes derecho a ser feliz… ¡y lo mereces!

Algunos consejos para tu duelo.

  1. Reconoce lo que sientes, sin juicio y sin presión.
  2. No prestes oídos a los comentarios que no te ayudan, y mejor busca a una persona con quien te sientas en confianza, para que puedas desahogarte con ella.
  3. Agradece el tiempo que esta persona estuvo contigo, todo lo que te aportó y lo que tú le diste (tiempo, cariño, enseñanzas, momentos y experiencias compartidos, etc.).
  4. Haz conciencia de lo que te mereces como persona: paz, tranquilidad, disfrutar de tus seres queridos, etcétera.
  5. Haz un compromiso contigo, anota cómo puedes alimentar tu mente, cuerpo y espíritu, y los pasos que darás para lograr tu meta.

Categorías:Sin categoría

Tagged as:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s