Materiales textiles tan comunes y de uso diario, como la mezclilla, podrían ser utilizados en sistemas que aprovechan la energía solar y así incrementar su eficiencia. Por ejemplo, en un futuro el vidrio o el sustrato de una celda solar podría ser mejorado con la implementación de un textil. Para ello se necesita saber qué material absorbe más energía térmica, por lo que investigadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP calculan los índices de absorción y reflexión de telas, como polar, lycra, tergal, paladín, gabardina liverpool, popelina y denim, en diferentes colores.