
En el marco del Día Internacional contra la Depresión, el maestro en artes marciales Javier Peñaloza, cinta negra sexto dan y formador en la escuela Moo Duk Kwan, destacó al taekwondo como una herramienta efectiva de acompañamiento emocional para niñas, niños y adolescentes que enfrentan depresión.
“El taekwondo es la mejor medicina contra la depresión en niños y jóvenes”, afirmó el especialista, al explicar que esta disciplina no solo promueve la actividad física, sino que genera cambios neuronales, libera endorfinas y fortalece valores como la disciplina, el respeto y el autocontrol.
Peñaloza subrayó la importancia de la detección temprana, señalando que los maestros pueden identificar señales de alerta en el semblante, el aislamiento, la falta de sociabilidad o la evasión del contacto, sin confundir estos comportamientos con actitudes de “niños consentidos”. “Como instructores, estamos atentos a esos cambios”, puntualizó.
Desde la primera clase, dijo, la disciplina es clave: el alumno entiende que existen reglas y objetivos. Además, el uso del uniforme refuerza la igualdad, al eliminar diferencias y generar sentido de pertenencia. “Aquí todos son iguales”, enfatizó.
El especialista aclaró que el taekwondo no es violencia, sino un arte marcial que enseña a mantener la calma, controlar impulsos y tomar decisiones rápidas sin paralizarse por el miedo. “Es muy raro que un practicante se involucre en problemas”, sostuvo.
Finalmente, destacó que combatir la depresión también significa prevenir riesgos mayores como el suicidio, y llamó a respaldar a los maestros en su labor, diferenciando la disciplina del maltrato. Invitó a madres y padres a presenciar una clase para conocer de primera mano los beneficios de una práctica que, tras la cinta negra, se convierte en un estilo de vida.
Categorías:Sin categoría










