
Para Tony, la clave de este año está en integrar movimiento y reflexión, aprovechar la pasión y el dinamismo del Caballo de Fuego sin dejar que la intensidad nos sobrepase.
Redacción Más Sana
El 2026 marca el inicio del Año del Caballo de Fuego según el calendario chino, que se extiende del 17 de febrero de 2026 al 5 de febrero de 2027. Este ciclo combina la energía del Caballo, símbolo de movimiento, independencia y ambición, con el elemento Fuego, asociado a pasión, dinamismo e intensidad. Un año propicio para iniciar proyectos, generar cambios y explorar nuevas formas de creatividad, pero también un periodo que requiere cuidado para no caer en impulsividad.
En la primera emisión de Revista Más Sana 2026, conversamos con Tony Yoga, instructora de yoga y terapeuta transpersonal, sobre cómo este ciclo puede reflejarse en nuestro equilibrio personal y bienestar integral. Según Tony, el paso del Año de la Serpiente al del Caballo de Fuego simboliza la transición de un periodo de transformación hacia uno de impulso y acción:

“El año 2025 nos invitó a cambiar de piel, a movernos, a soltar lo que ya no nos servía. Algunos cambiaron de trabajo, de pareja, otros se transformaron emocional o mentalmente. Ahora, con el Caballo de Fuego, recibimos un año que puede ser maravilloso si trabajamos desde la confianza y no desde el miedo. El movimiento es inevitable, pero la intención marcará la dirección”, explica Tony.
Rituales conscientes para canalizar la energía del Caballo de Fuego
Tony comparte prácticas simples que ayudan a armonizar cuerpo, mente y emociones en este nuevo ciclo:
- Vela roja para la fuerza de voluntad: encenderla mientras se escriben los objetivos del año permite enfocar la energía del Fuego hacia lo que deseamos manifestar.
- Escucha del cuerpo: preguntarnos qué necesita el cuerpo (más agua, movimiento, descanso) y atender esas necesidades con conciencia.
- Control de pensamientos: como el caballo desbocado, la mente puede desbordarse si no se trabaja con atención; observar los pensamientos y emociones permite canalizar la energía de forma equilibrada.
Para Tony, la clave de este año está en integrar movimiento y reflexión, aprovechar la pasión y el dinamismo del Caballo de Fuego sin dejar que la intensidad nos sobrepase: “Una mente sana y un cuerpo en equilibrio son esenciales. Si no somos conscientes de nuestras emociones y pensamientos, la energía del Caballo puede desbordarse y perderse”.
El 2026, entonces, invita a tomar acción con claridad, autenticidad y propósito, utilizando la energía del Caballo de Fuego para avanzar en proyectos, fortalecer la relación con nosotros mismos y mantener nuestro bienestar integral.
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