
Redacción Más Sana | Foto: Pixel Hobby
Una de las tormentas solares más intensas de los últimos años impacta la Tierra desde el 11 de noviembre de 2025, provocando espectáculos luminosos inéditos en gran parte de México y generando advertencias sobre posibles fallas tecnológicas. El fenómeno, clasificado como tormenta geomagnética severa de categoría G4, fue confirmado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
La causa principal son varias eyecciones de masa coronal lanzadas por el Sol los días 9 y 10 de noviembre, tras dos llamaradas clase X, las más potentes en la escala solar. Estas explosiones liberaron plasma y partículas cargadas desde la región activa AR4274, que viajaron a gran velocidad y alcanzaron la Tierra entre el 11 y el 12, alterando el campo magnético del planeta.
Según el Servicio de Clima Espacial de México (SCiESMEX) de la UNAM, este evento coincide con el máximo del ciclo solar 25, alcanzado en julio de este año. En esta fase, el Sol presenta mayor actividad y libera con más frecuencia radiación y plasma, lo que aumenta la probabilidad de tormentas geomagnéticas como la actual.
En México, los efectos se hicieron visibles la noche del lunes 11, cuando se observaron auroras boreales en tonos rojizos, verdes y violetas en estados del norte y centro, como Chihuahua, Coahuila, Sonora, Durango, Zacatecas, Jalisco, Nuevo León, Baja California e incluso la Ciudad de México. Los destellos más intensos se registraron cerca de las 11:11 p.m., y las imágenes se volvieron virales en redes sociales.
Además de las luces en el cielo, se reportaron interferencias en sistemas de comunicación, GPS y radio, así como breves apagones y fallos en redes eléctricas. De acuerdo con la UNAM, no existe riesgo para la salud humana, ya que la atmósfera filtra la radiación más peligrosa, pero sí podrían presentarse alteraciones en satélites, telecomunicaciones y sistemas eléctricos.
Los especialistas prevén que los efectos se mantengan hasta el 13 de noviembre y advierten que una nueva eyección solar podría elevar la tormenta a categoría G5, el nivel más extremo. En casos históricos, como el evento Carrington de 1859, fenómenos de esa magnitud llegaron a provocar apagones masivos y daños a la infraestructura eléctrica.
Las autoridades recomiendan mantenerse atentos a los reportes de la NOAA y el SCiESMEX, respaldar información importante y, si las condiciones lo permiten, aprovechar para observar el cielo. Para los habitantes del norte del país, esta puede ser una oportunidad única de presenciar un fenómeno poco común.
Este evento recuerda el poder del Sol y su influencia directa sobre la Tierra, así como la importancia de monitorear su actividad en un momento en que el ciclo solar se encuentra en su punto más intenso.
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