
Otra herramienta de la medicina holística es la aromaterapia, que utiliza aceites esenciales extraídos de plantas, flores y árboles para promover la salud emocional y física.
Redacción Más Sana
En una época donde el estrés, el cansancio crónico y la ansiedad parecen haberse normalizado, cada vez más personas buscan alternativas que les permitan recuperar su salud de forma integral. La medicina holística, con raíces ancestrales y un enfoque centrado en el bienestar del cuerpo, la mente y el espíritu, se ha convertido en una opción complementaria que gana terreno frente a los métodos convencionales.
Lejos de rechazar la medicina tradicional, la medicina holística propone un equilibrio entre terapias naturales y tratamientos clínicos, considerando que la salud verdadera solo se alcanza cuando todos los aspectos del ser humano están en armonía.
Acupuntura: equilibrio desde la energía
Proveniente de la medicina tradicional china, la acupuntura es una de las prácticas holísticas más reconocidas en el mundo. Consiste en la inserción de finas agujas en puntos específicos del cuerpo para liberar bloqueos energéticos y estimular el flujo del “qi” o energía vital.
Se ha utilizado para tratar dolores crónicos, trastornos digestivos, ansiedad e insomnio, y estudios científicos avalan su eficacia para reducir la inflamación y mejorar la respuesta del sistema nervioso.
Aromaterapia: sanar con el poder del olfato
Otra herramienta de la medicina holística es la aromaterapia, que utiliza aceites esenciales extraídos de plantas, flores y árboles para promover la salud emocional y física. Lavanda para calmar, menta para activar, eucalipto para despejar: cada esencia tiene un propósito y una frecuencia.
“Inhalar ciertos aceites puede influir directamente en el sistema límbico del cerebro, responsable de las emociones y la memoria”, explica la terapeuta Gabriela Ríos. “Es una forma sutil pero poderosa de generar bienestar”.
Ayurveda: la ciencia de la vida
Desde la India llega la medicina ayurvédica, con más de cinco mil años de antigüedad. Su premisa: cada persona tiene una constitución única (dosha), y el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu se logra a través de la alimentación, la meditación, el ejercicio y el uso de hierbas medicinales.
El ayurveda considera que muchas enfermedades surgen por desequilibrios emocionales o malos hábitos de vida. Por eso, su enfoque no solo es curativo, sino profundamente preventivo.
Una visión integral de la salud
La medicina holística no pretende reemplazar a la medicina alopática, sino complementarla. Cada vez más médicos y terapeutas integran estas prácticas en sus tratamientos, promoviendo un enfoque más humano y completo para sanar.
“El cuerpo no es una máquina a reparar, sino un sistema interconectado que necesita atención física, emocional y espiritual”, afirma la doctora Paulina Guerra, especialista en salud integrativa.
¿Es para todos?
Aunque muchas de estas terapias tienen respaldo empírico y cultural, es fundamental acudir con profesionales certificados y consultar siempre con un médico de cabecera antes de iniciar cualquier tratamiento alternativo, especialmente si se padece una enfermedad crónica.
En una sociedad que avanza a toda velocidad, la medicina holística ofrece una pausa, una forma de reconectar con lo esencial: la propia salud entendida no solo como ausencia de enfermedad, sino como un estado de equilibrio interior.
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